5/2/03/2024

Luego de que el presidente, Javier Milei, intentara justificar el ajuste en los haberes jubilatorios al afirmar que la gran mayoría de ellos no es pobre, un informe revela que la realidad es muy distinta. Cifras aportadas por un informe elaborado por la Universidad Nacional General Sarmiento (UNGS) indica que el 73% de los jubilados esta por debajo de la línea de pobreza, si se toma una canasta básica más realista, que contempla su perfil de salud y nutrición.

Durante una entrevista que el periodista Jonatan Viale le realizó a través de la señal de noticias TN, milei se había preguntado “cuál es el segmento etario que menos pobres tiene en Argentina». «Los jubilados», respondió el periodista, citando un dato que citado por el ministro de Economía, Luis Caputo, según el cual la pobreza entre los adultos mayores solo alcanzaba al 15% . «Ah, ¿y entonces?», contestó a su vez el Presidente, creyendo que con ese argumento alcanzaba para justificar el achicamiento en los ingresos de este segmento durante los últimos tres meses.

Sin embargo, los datos aportadas por la UNGS lo desmienten, ampliando el porcentaje de pobreza dentro del segmento de la tercera edad casi un 60%, llevando el 15% señalado por la dupla Milei-Caputo hasta un estremecedor 73%. «El valor de dicha canasta alimentaria del adulto mayor, calculado por el equipo de la UNS para febrero de 2024, fue de $136.631, es decir un 76% más que lo que estimaba el INDEC», concluyó Carlos Martínez, integrante del Instituto del Conurbano de la UNGS, en una nota que publicó en el portal El Cohete a la Luna sobre ese asunto

Martínez agregó que «a su vez, expandiendo esa canasta alimentaria a los demás consumos básicos, lo mínimo que necesitó en febrero de 2024 una persona mayor para no ser pobre fue $366.171». «Dentro del conjunto de las personas de 61 años o más que viven en la Argentina, la pobreza no sería del 15% ‘dentro de la gente mayor’, como afirmaron Caputo y citó Milei, sino de más del 73%, haciendo que prácticamente tres de cada cuatro adultos mayores sean pobres en la actualidad», concluyó el investigador.

A esa cifra se llega por el hecho de que, de un total de 7,1 millones de personas mayores de 61 años en Argentina, hay 4,7 millones de jubilados o pensionados que cobran menos de $340.000, a los que se le suman 0,3 millones que reciben PUAM y 0,2 millones que cobran PNC asistencial, por lo que, en total, 5,2 millones son pobres. «Esconder a cuatro de cada cinco viejos pobres en la Argentina es una forma de invisibilizarlos y disfrazarlos de casta privilegiada, ingrato y amargo tratamiento para quienes han atravesado toda una vida de trabajo y padecimientos», cerró Martínez.

Fuente: Tiempo Argentino

Compartir nota en